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Título: Censo de la República de Colombia: levantado el 5 de marzo de 1912. Presentado al Congreso en sus sesiones ordinarias de 1912 por el Ministro de Gobierno Doctor Pedro M. Carreño.
Autor: Ministerio de Gobierno, Pedro M. Carreño.
Fecha: 1912.
Lugar de Publicación: Bogotá, Colombia.
Editor: Imprenta Nacional.
Idioma: español.
Ubicación: Estante: 14. Libro: 101.
Contenido de la obra:
Introducción. ; Informe que rinde la junta Central del Censo nacional al señor Ministro de Gobierno (...); División política de la Republica de Colombia desde 1819 hasta 1912; Cuadro general de las distancias a la capital de la República, habitantes y demás datos geográficos correspondientes al departamento de Antioquia; [...] correspondientes al departamento de Atlántico; […] correspondientes al departamento de Bolívar; [...] correspondientes al departamento de Boyacá; [...] correspondientes al departamento de Cauca; [...] correspondientes al departamento de Caldas; [...] correspondientes al departamento de Cundinamarca; [...] correspondientes al departamento del Huila; [...] correspondientes al departamento del Magdalena. ; [...] correspondientes al departamento de Nariño; [...] correspondientes al departamento de Norte de Santander; [...] correspondientes al departamento de Santander. ; [...] correspondientes al departamento de Tolima; [...] correspondientes al departamento de Valle del Caula, a los lazaretos de Agua de Dios, contratación y Caño de Loro (...); Departamento de Antioquia, superficie, etc.; Departamento de Antioquia, cuadros que manifiestan la edad, numero de los que saben leer y escribir, concurrencia a la escuela, estado civil, profesión, ocupación, etc. (...) ; Reseña histórica de la ciudad de Barranquilla (...).
Comentario:
El censo de 1912 registró 5.472.604 habitantes, pero más allá de este dato significó un verdadero hito en la historia estadística, administrativa y política del país. Los diferentes conflictos armados internos habían hecho imposible la realización o publicación de censos nacionales entre 1870 y 1905 (y los resultados de este último no fueron publicados sino hasta 1917), lo cual generaba grandes dificultades administrativas y políticas, tanto a nivel fiscal, como a nivel electoral. Así que más que el propio conocimiento de las cifras – de por sí clave para un gobierno moderno- lo que importaba de un censo era la propia capacidad del Estado de empadronar su población, esto es de ejercer un dominio sobre toda su población en todo el territorio. Por cierto los censos eran sinonimos de demostración de soberanía territorial en el ámbito internacional, por ello para el censo de 1912 las autoridades colombianas intentaron cumplir lo mejor posible con los estándares estadísticos internacionales, y difundir múltiples copias de los resultados en el extranjero.
Es importante resaltar en este sentido, que el censo de 1912 fue el primero levantado de manera simultánea en todo el país tal y como se imponía a nivel científico internacional. Su realización supuso, entonces, una logística de coordinación sin precedentes entre autoridades nacionales, departamentales y municipales para lograr inmovilizar y empadronar la población de todos los municipios de país el mismo día: la fecha elegida el 5 de marzo de 1912, hace un siglo exactamente.
Al respecto las investigaciones recientes han mostrado, por ejemplo, como las autoridades locales debieron enfatizar entre las poblaciones locales el carácter obligatorio y patriótico de proporcionar los datos requeridos a los agentes del Censo, ya que era previsible una resistencia tradicional a brindar información que pudiera repercutir posteriormente en mayores impuestos, reclutamientos para los ejércitos etc., o que se pudiera inmiscuirse demasiado en la vida privada de los habitantes. No hay que olvidar en este sentido que a través de los Censos las autoridades modernas han buscado llevar a cabo “anatomías sociales” que permitan conocer el estado “Moral” de su población a partir de datos sobre matrimonios, uniones entre parientes en primer grado, nacimientos legítimos e ilegítimos, etc.
El análisis de las categorías de clasificación de las poblaciones del censo de 1912, nos permite examinar también el tipo específico de mirada -y los sesgos- que los gobernantes de la época tenían sobre la población: allí por ejemplo, se hace patente un interés muy desigual por registrar a hombres y mujeres. A ellos, y en particular a los padres de familia y potenciales electores o reclutas del servicio militar obligatorio estaba orientado el empadronamiento. En términos editoriales, la publicación del Censo de 1912 refleja el ambiente patriótico y nacionalista de la celebración del Centenario de Independencia (nótese por ejemplo que Panamá aparece como Departamento en el Cuadro de población por departamentos, aunque sin datos, pese a haberse independizado en 1903).
Además de los datos numéricos, el documento parece todo un álbum fotográfico exaltando los héroes de la patria y dedicado a promocionar profusamente el progreso de las diferentes regiones del país, en particular el de sus capitales. Medellín recibe en este álbum fotográfico un lugar especial, ya que la ciudad era el referente industrial y económico del país.
Referencias:
Prieto, Fabián. “Anatomía de la población colombiana: la técnica estadística en Colombia y el levantamiento del censo de población en 1912”. Memoria y Sociedad No.19 (2005):55-67.
Palacios, Marco; Safford, Frank Colombia: País fragmentado, sociedad dividida: su historia. Bogotá: Editorial Norma, (2002).







